<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/'><id>tag:blogger.com,1999:blog-905833853335220759.post6675344476981636067..comments</id><updated>2008-09-26T14:36:33.350-03:00</updated><title type='text'>Comments on Creciente Cine Fértil: EL MURO (2008)</title><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cinearabe.blogspot.com/feeds/6675344476981636067/comments/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/905833853335220759/6675344476981636067/comments/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cinearabe.blogspot.com/2008/06/el-muro-2008.html'/><author><name>BA.Pipol Producciones</name><email>ba.pipol@gmail.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-905833853335220759.post-5467909098041421900</id><published>2008-09-26T13:36:00.000-03:00</published><updated>2008-09-26T13:36:00.000-03:00</updated><title type='text'>PUENTES SÍ, MUROS NOGustavo RojanaMis abuelos, com...</title><content type='html'>PUENTES SÍ, MUROS NO&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Gustavo Rojana&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Mis abuelos, como muchos inmigrantes, toparon con muchos “muros” en la&lt;BR/&gt;búsqueda de “su lugar en el mundo”. “Muros” diversos, que a veces les&lt;BR/&gt;parecieron imposibles de salvar: idioma, costumbres, vestimenta, religión…&lt;BR/&gt;Sin embargo, no me caben dudas de que la decisión de anclarse a esta&lt;BR/&gt;tierra nuestra tuvo como motivo principal que en ella, por cada muro que&lt;BR/&gt;un intolerante levantaba, infinidad de puentes les fueron tendidos. Los&lt;BR/&gt;generosos de espíritu siempre, afortunadamente, fueron y son mayoría en&lt;BR/&gt;este país.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;#&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;La síntesis entre lo que mis padres y abuelos me brindaron y lo que mi&lt;BR/&gt;país me dio es esto que hoy soy, que me define como un “otro”, diferente,&lt;BR/&gt;sí, pero con ganado derecho a “ser” y a “hacer” en esta tierra: un&lt;BR/&gt;ciudadano argentino, bautizado en la fe católica, de origen palestino, que&lt;BR/&gt;construye su día a día en su patria, y que, a la vez, intenta desagregar&lt;BR/&gt;los aspectos humanos de un conflicto que pareciera circunscribirse al mero&lt;BR/&gt;enunciado de cifras que banalizan -cuando no niegan, cuando no ocultan-&lt;BR/&gt;que detrás de ese conflicto –y de un muro levantado por la intolerancia-&lt;BR/&gt;hay inocentes, indefensos sociales, silenciados, los “nadies” de Galeano,&lt;BR/&gt;que la humanidad pierde obscenamente, minuto a minuto, por obra de las&lt;BR/&gt;mezquindades de sus dirigentes.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;La sola dignidad que me debo, por origen y por principios, y que debo a&lt;BR/&gt;mis hijos, me llevan a dedicar parte de mi trabajo como escritor a ese&lt;BR/&gt;conflicto, haciendo uso de la única herramienta que creo válida para&lt;BR/&gt;construir un mundo que integre al hombre con el hombre: LA PALABRA, en pos&lt;BR/&gt;de un futuro en el que la aniquilación sea sólo el mal recuerdo de épocas&lt;BR/&gt;en las que el hombre, como decía Miguel Hernández, acechaba al hombre.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;De los muros hay que hablar, es el único modo de empezar a ver, de una vez&lt;BR/&gt;por todas, que ahí están, erigiéndose como signos claros de que no todos&lt;BR/&gt;optan por construir puentes que acerquen el hombre al hombre. Y que&lt;BR/&gt;entonces nuestra tarea, la de quienes optamos por la paz, es urgente.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Y con la palabra como único puente posible, yo también hablo y escribo&lt;BR/&gt;sobre un muro: el que fuera erigido por Israel en territorio palestino.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Hay quienes se sienten molestos de que lo haga desde un lenguaje como el&lt;BR/&gt;literario, incómodos de que sea la metáfora la que hable de este muro (que&lt;BR/&gt;no es, precisamente, “metafórico”), y, especialmente, molesta la&lt;BR/&gt;referencia a los costos en términos humanos, en términos de posibilidades&lt;BR/&gt;de construir la paz, que dicho muro conlleva.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Pero como este país no es un territorio en el que las armas sofisticadas&lt;BR/&gt;puedan ser usadas para ocultar lo que TODOS ven, o para acallar las voces;&lt;BR/&gt;como en este país nuestro, el uso de la violencia efectiva sigue, gracias&lt;BR/&gt;a Dios, siendo un delito, apelan a la violencia simbólica. Y entonces&lt;BR/&gt;ejercen presión: para que desde nuestro stand en la Feria del Libro se&lt;BR/&gt;dejen de representar escenas de mi novela, o para que el Museo Roca, donde&lt;BR/&gt;debía dar una charla el día 2 de junio, me avise que se suspende con la&lt;BR/&gt;pueril excusa de las “razones de fuerza mayor” (sic).&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;En resumen, ejercen presión para que no se hable de lo que ellos mismos&lt;BR/&gt;construyeron. En resumen, en un territorio de paz como el nuestro, también&lt;BR/&gt;hay quienes se empeñan en levantar o en hacer que otros levanten “muros”&lt;BR/&gt;para que sólo sean las suyas las voces que se escuchen. Creo, si no me&lt;BR/&gt;equivoco, que eso se llama DISCRIMINACIÓN.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Duele tener que hablar de muros en plena democracia. Duele tener que&lt;BR/&gt;hacerlo cuando se recuerda que el mundo festejó con algarabía la caída de&lt;BR/&gt;uno. Duele, porque llevado por ese “mal hábito” de cultivar la memoria que&lt;BR/&gt;tenemos los escritores, no puedo dejar de leer el presente a la luz –o&lt;BR/&gt;debería decir “a la sombra”- de lo que arroja el pasado. Duele, cuando&lt;BR/&gt;todavía nos avergüenzan, como especie, los muros levantados por el nazismo&lt;BR/&gt;alrededor de los guetos y campos de concentración.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Y entonces la memoria me dicta que en nuestro país fue la dictadura la que&lt;BR/&gt;levantó muros para aniquilar, ocultos tras ellos, a toda una generación&lt;BR/&gt;destinada a dirigir los destinos de este país; muros levantaba un&lt;BR/&gt;“interventor” de la dictadura, alrededor de las villas miseria, para&lt;BR/&gt;esconder la miseria vergonzante a la que eran condenados nuestros hermanos&lt;BR/&gt;más indefensos, en una provincia norteña… Y hasta también logró&lt;BR/&gt;“tapiarles” el entendimiento a unos cuantos que lo hicieron gobernador,&lt;BR/&gt;“democráticamente” elegido… Muros de silencio levantaron muchos que&lt;BR/&gt;miraron para el costado cuando se llevaban a vecinos, amigos, familiares;&lt;BR/&gt;muros de ignorancia levantó la censura, la quema de libros, el exilio de&lt;BR/&gt;escritores y pensadores argentinos; muros se erigieron alrededor de las&lt;BR/&gt;escuelas, para que el “conocimiento” se mantuviera aséptico de las&lt;BR/&gt;realidades vergonzosas que desbordaban a nuestra sociedad; muros de&lt;BR/&gt;papelitos y cánticos triunfalistas fueron, también, esquizofrénica,&lt;BR/&gt;increíblemente inexpugnables a los clamores de los torturados y a los&lt;BR/&gt;llantos de los nacidos en cautiverio clandestino, cuando el Mundial 78. Un&lt;BR/&gt;muro de falsa bonanza, de frívolo vedetismo, de mentida inclusión en el&lt;BR/&gt;“primer mundo” fue suficiente para desviarnos la mirada y consumar el&lt;BR/&gt;despojo y la destrucción económica y moral de nuestro país…&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Recuerdo, y entonces me resisto a creer esto que estoy viviendo, esta&lt;BR/&gt;discriminación con la que se me quiere acallar; esto, que no es otra cosa&lt;BR/&gt;que la reproducción de las estrategias de un pasado cercano que nos&lt;BR/&gt;avergüenza. Muros: obstáculos a la visión, barreras al entendimiento,&lt;BR/&gt;límites que intentan legitimar el excluyente “nosotros” y los “otros”,&lt;BR/&gt;murallas que cierran el “paso”, que impiden el encuentro necesario, el&lt;BR/&gt;contacto enriquecedor; cercos de hormigón y concreto para que no se vea de&lt;BR/&gt;qué modo el ser humano se encarniza contra otro. Muros: en ellos se&lt;BR/&gt;estrellan los sueños y se fracturan las voluntades; en ellos la palabra&lt;BR/&gt;conciliadora rebota, no surca el aire ni se proyecta como posibilidad de&lt;BR/&gt;unión. Muros: contra ellos se congelan todos los posibles abrazos.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;_______&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Gustavo Rojana&lt;BR/&gt;es autor de “El Muro”, 2da. Edición, Editorial Argenta. Ex presidente de&lt;BR/&gt;la Colectividad Palestina en la Argentina. Periodista e investigador de la&lt;BR/&gt;problemática palestina. Productor artístico de varias obras teatrales y&lt;BR/&gt;musicales como “Hair”, “Casting” y “Jaime querido”. Nacido en Zárate,&lt;BR/&gt;Provincia de Buenos Aires, el 12 de julio de 1960.</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/905833853335220759/6675344476981636067/comments/default/5467909098041421900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/905833853335220759/6675344476981636067/comments/default/5467909098041421900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cinearabe.blogspot.com/2008/06/el-muro-2008.html?showComment=1222446960000#c5467909098041421900' title=''/><author><name>Anonymous</name><email>noreply@blogger.com</email></author><thr:in-reply-to xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0' href='http://cinearabe.blogspot.com/2008/06/el-muro-2008.html' ref='tag:blogger.com,1999:blog-905833853335220759.post-6675344476981636067' source='http://www.blogger.com/feeds/905833853335220759/posts/default/6675344476981636067' type='text/html'/></entry></feed>