IRAK, TRES AÑOS DESPUÉS: ¿Por qué luchamos? (2005)


IRAK, TRES AÑOS DESPUÉS:
¿Por qué luchamos?

Director: Eugene Jarecki
Año: 2005.
País: EE.UU./Francia/Reino Unido/Canadá/Dinamarca.
Duración: 98 minutos.
Producción: TV2/ARTE.

“Por qué luchamos” (“Why We Fight”) es el título de la serie de películas de propaganda que Frank Capra empezó a realizar en 1942 para apoyar los esfuerzos norteamericanos en su guerra contra el nazismo.

Eugene Jarecki, director, guionista y productor del documental, se remonta al discurso pronunciado el 17 de enero de 1961 por el Presidente Eisenhower, antes de abandonar el despacho oval de la Casa Blanca, en el que se refirió por primera vez al “complejo militar-industrial”. Eisenhower estaba preocupado porque demasiados servicios de inteligencia y negocios de armas podrían desembocar en una producción innecesaria de sistemas de armamento.

Desde aquellos tiempos las cosas han empeorado, como Jarecki describe en su película. Cuenta que la guerra en Irak fue posible por el despliegue de una nueva generación de sistemas de armas y se plantea una serie de cuestiones sobre si la industria armamentística es la locomotora de la economía estadounidense.

En el documental, ganador del Premio del Jurado en el Sundance Film Festival de 2005, se plantean declaraciones de numerosas personalidades del Ejército norteamericano, comenzando por el general Eisenhower, que recuerda la participación de su país en la Segunda Guerra Mundial.

El documental parte de una fecha: el 11 de septiembre de 2001, fatídica jornada en que las Torres Gemelas de Nueva York fueron destruidas. Un día después, el presidente Bush discute con sus asesores una respuesta militar para este brutal acto. El 19 de marzo de 2004, el ejército de los EE.UU. lanza las primeras bombas contra Irak, que continuarán en los días siguientes. El presupuesto militar de los Estados Unidos para la campaña 2002-2003 fue de 1,2 billones de dólares.

En el film aparecen los testimonios de numerosos senadores, expertos y oficiales militares, así como los de los presidentes Lyndon B. Johnson, Bill Clynton y George Bush. Y también algunas voces críticas y disidentes, como la del escritor Gore Vidal, y familiares de soldados muertos durante la campaña bélica.